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¿Són realmente efectivos los afrodisíacos naturales?

¿Són realmente efectivos los afrodisíacos naturales?

Algunos estudios afirman que NO.

Pero, mejor empecemos por el principio.

UN POCO DE HISTORIA SOBRE AFRODISÍACOS NATURALES

Los afrodisíacos reciben su nombre por la diosa griega de la belleza, la sensualidad y el amor, Afrodita y habitualmente eran alimentos difíciles de conseguir o con cierta similitud a los órganos sexuales, aunque, a lo largo de la historia, prácticamente todos los alimentos han sido considerados afrodisíacos de alguna forma.

En algunos momentos, los afrodisíacos también se relacionaron con la fertilidad y el desempeño sexual, y esto último sí que parece tener algo más de sentido, al menos a nivel científico.

EL EFECTO AFRODISÍACO

Y es que algunos alimentos pueden tener un efecto similar a la Viagra, ya que pueden llegar a mejorar la circulación, relajando los vasos sanguíneos y mejorando así el flujo de sangre por todo el cuerpo, incluyendo los genitales. La mala noticia es que estos efectos solo los notarán las personas con una circulación débil.

Algo similar pasa con el alcohol, ya que algunos estudios demuestran que el consumo de alcohol sí está relacionado en cierta forma con la excitación, aunque probablemente esté más relacionado aún con la desinhibición.
Sea como sea, aunque potencie la excitación también dificulta el rendimiento, por lo que no es recomendable utilizarlo con este fin.

En términos generales podemos afirmar que no existen evidencias científicas de que los afrodisíacos aumenten el deseo sexual, sin embargo, de lo que sí que hay evidencias es de que una buena dieta, como es la mediterránea, unida a un estilo de vida saludable sí que podría llegar a tener efecto afrodisíaco.

EL MITO

Pero ¿cómo hemos llegado entonces a extender el mito?

LA MENTE SOBRE EL CUERPO

El deseo es una cuestión que implica no solo al cuerpo, sino también la mente y la cultura.
Al incluir el factor psicológico y socio-cultural la cuestión se vuelve más compleja.
Esto supone que el efecto placebo forma también parte de su naturaleza, por lo que, si crees que un alimento tiene efecto afrodisíaco, lo tendrá.


OTROS FACTORES IMPORTANTES

Así mismo, el contexto en el que se consume un alimento también es un factor condicionante. No es lo mismo tomarse un Kitkat entre clase y clase con tus compañeros que un bombón de chocolate negro a la luz de las velas junto a tu amante.

Otro factor muy importante es la capacidad de sugestión por las experiencias vividas. Con esto nos referimos a que el cerebro es capaz de recordar y asociar aquellos alimentos que consumimos en situaciones que fueron sexualmente excitantes a dicha excitación, por lo que al volver a consumirlos se experimenta de nuevo la sensación de deseo.

Además, los cánones de belleza también tienen su parte de culpa en la definición de los alimentos afrodisíacos, ya que antiguamente, cuando comer bien era un lujo, las mujeres consideradas atractivas eran más grandes, puesto que se asociaba con la capacidad reproductiva -y también económica, no nos olvidemos del factor cultural-, por lo tanto, los alimentos que permitían coger esos quilos que marcaban la diferencia eran considerados afrodisíacos.


OTROS AFRODISÍACOS

Cuando pensamos en afrodisíacos habitualmente pensamos en alimentos, pero la realidad es que existen otros elementos afrodisíacos que no lo son.


LOS PERFUMES

Está demostrado que el ser humano recuerda el 35% de lo que huele frente a un 5% de lo que ve, y, como hemos comentado antes, el cerebro es capaz de convertir los recuerdos de éxito sexual en excitación en un momento determinado.
Teniendo en cuenta esto podemos concluir que los olores que asociamos con prácticas sexuales, ya sea por experiencia propia o porque la sociedad así lo considera, pueden favorecer la excitación.  

Es por esto por lo que los olores florales o frutales son especialmente afrodisíacos, ya que te hacen sentir que la persona es “comestible” y, por tanto, apetecible.

Por otra parte, los olores como la vainilla, el jazmín o la lavanda ayudan a reducir el estrés y la ansiedad, y, por tanto, mejoran la estimulación sexual.

Pero si hay un claro ganador en este juego es la esencia personal, es decir, el suave y agradable olor producido por tus glándulas, que hacen que tengas un olor característico que te diferencia del resto de personas.


TRUCOS

En conclusión, que algo sea afrodisíaco o no depende de ti, pero puedes favorecer el deseo o excitación sexual con algunos pequeños trucos que te resumimos a continuación:

Sigue una dieta equilibrada.
Haz ejercicio.
Prepara el ambiente.
Disfruta la experiencia.
Crea buenos recuerdos.

Si cumples todo esto, tu vida sexual mejorará y no necesitarás recurrir a los afrodisíacos.